Cuidados Básicos de Ostomía
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Vivir con una ostomía implica un proceso de adaptación física, emocional y social. La buena noticia es que, con información clara y cuidados básicos bien realizados, es totalmente posible mantener una vida activa, segura y con buena calidad de vida.
Esta guía reúne los cuidados esenciales para personas ostomizadas, cuidadores y familias que buscan acompañar de forma correcta y respetuosa.
¿Qué es una ostomía?
Una ostomía es una abertura creada quirúrgicamente en el abdomen para permitir la salida de heces u orina cuando el sistema digestivo o urinario no puede hacerlo de forma natural.
Tipos más comunes:
- Colostomía
- Ileostomía
- Urostomía
Cada tipo requiere cuidados específicos, pero existen principios básicos que aplican para todas.

Higiene diaria del estoma
El cuidado comienza por una limpieza correcta y suave:
- Lavar el área con agua tibia y, si es necesario, jabón neutro sin perfume.
- Secar muy bien la piel antes de colocar el dispositivo.
- Evitar alcohol, cremas perfumadas o productos irritantes alrededor del estoma.
- Observar el color del estoma: normalmente se ve rosado o rojo húmedo.

Consulta a un profesional si el estoma se ve pálido, morado, seco o hay sangrado persistente.
Cuidado de la piel periestomal
La piel alrededor del estoma es tan importante como el estoma mismo. Mantenerla sana evita molestias, infecciones y problemas de adherencia.
- Usar barrera cutánea protectora según recomendación profesional.
- Cambiar el dispositivo si hay filtraciones, humedad o picazón.
- Evitar recortar la placa más grande de lo necesario (la piel expuesta se irrita con facilidad).
- Tratar de inmediato enrojecimiento, ardor o lesiones (no “esperar a que pase”).
Cambio correcto del dispositivo
Un cambio seguro es clave para prevenir filtraciones y proteger la piel:
- Retirar la bolsa con cuidado, sin tirar bruscamente.
- Limpiar la zona con suavidad y secar completamente.
- Medir el estoma periódicamente (su tamaño puede cambiar, especialmente al inicio).
- Recortar la placa al tamaño exacto del estoma.
- Colocar el dispositivo asegurando buena adherencia, sin pliegues.

La frecuencia de cambio depende del tipo de dispositivo, clima y cada persona. Lo importante es no esperar a una filtración para cambiar.
Alimentación y ostomía
No existe una dieta única para todas las personas ostomizadas, pero sí recomendaciones generales:
- Comer lento y masticar bien.
- Beber suficiente agua durante el día.
- Introducir alimentos nuevos de uno en uno.
- Identificar qué alimentos generan gases, olor o molestias.
Alimentos que suelen generar gases: legumbres, bebidas gaseosas, coliflor, cebolla.
Alimentos que a muchas personas les ayudan con olores: yogur, perejil, arroz, pan.
Cada cuerpo responde distinto. La clave es observarse y, si es necesario, pedir orientación profesional.
Actividad física y vida diaria
La ostomía no impide llevar una vida activa. Con progresión y cuidado, la actividad física puede ser una gran aliada para el bienestar general.
- Caminar desde las primeras semanas (según indicación médica).
- Evitar cargar peso excesivo al inicio.
- Usar fajas o soportes si se realiza esfuerzo físico, según recomendación.
- Retomar gradualmente deportes y actividades habituales.
Cuidado emocional
La ostomía no solo cambia el cuerpo: también puede impactar emociones, autoestima y relaciones. Es normal sentir miedo, vergüenza, tristeza o inseguridad en distintas etapas.
Buscar apoyo es parte del cuidado:
- Conversar con profesionales de salud.
- Participar en grupos de apoyo o comunidades.
- Hablar con la familia y la pareja desde la honestidad y el respeto.
Aceptar la ostomía es un proceso. No es una obligación inmediata. Paso a paso también es avanzar.
Importancia del acompañamiento profesional
Contar con asesoría especializada ayuda a resolver dudas, prevenir lesiones en la piel y encontrar los dispositivos más adecuados para cada persona.
- Aprender técnicas correctas de cuidado y cambio.
- Evitar irritaciones y filtraciones.
- Elegir sistemas y accesorios según cada necesidad.
- Recibir apoyo y orientación sin miedo ni vergüenza.
Conclusión
Los cuidados básicos de ostomía combinan técnica, observación y respeto por el propio cuerpo. Cuidar el estoma, la piel, la alimentación y la salud emocional no es exageración: es la base para vivir con dignidad, autonomía y tranquilidad.
Cada persona vive su ostomía de forma distinta, pero nadie debería hacerlo sin información ni apoyo.
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*La información de este artículo es educativa y no reemplaza la evaluación de un profesional de salud.